Frente a la costa agreste de Madagh, al oeste de Orán, las islas Habibas forman un pequeño archipiélago de roca volcánica, acantilados y fondos marinos de gran valor. No son una playa convencional ni una excursión que deba improvisarse: conocer la protección vigente y el estado del mar forma parte de la visita.
Datos esenciales
- Situación
- Frente a Madagh y cabo Blanco, en la costa occidental de la provincia de Orán.
- Composición
- Dos islas principales, Gharbia al oeste y Charguia al este, además de islotes, escollos y rocas.
- Dimensiones
- Unas 40 hectáreas emergidas; Gharbia mide cerca de 1,3 km y alcanza los 105 m de altura.
- Protección
- Reserva natural marina desde 2003 y Zona Especialmente Protegida de Importancia para el Mediterráneo desde 2005.
- Hito
- Un faro activo construido en 1879 en el punto más alto de Gharbia.
- Gestión
- Commissariat National du Littoral, junto con las autoridades marítimas competentes.
Dónde están realmente las Habibas
El archipiélago pertenece al litoral de Orán, pero no se encuentra justo delante de la ciudad. Se alza frente al tramo poco urbanizado de Madagh y cabo Blanco. La ficha de SPA/RAC sitúa el punto continental más próximo en Madagh II, a unas 5,8 millas náuticas, algo menos de once kilómetros. Bouzedjar queda aproximadamente a diez millas náuticas y la ciudad de Orán, a unas veintiséis millas hacia el este.
Por eso, «cerca de Orán» debe entenderse como una referencia regional, no como la promesa de una travesía corta desde el paseo marítimo de la capital. En días despejados, la silueta se distingue desde la costa de Madagh. El conjunto insular queda aproximadamente entre 35°42′47″ y 35°44′04″ norte, y 1°06′55″ y 1°08′50″ oeste.
Gharbia, Charguia y una costa de origen volcánico
Gharbia, «la occidental», es la isla mayor. Se extiende unos 1.300 metros y culmina a 105 metros bajo el faro. Charguia, «la oriental», es más pequeña, de forma más redondeada, y llega a unos 55 metros. Entre ambas discurre un canal; alrededor aparecen puntas rocosas y escollos que completan el perfil característico del archipiélago.
Los inventarios citan la cala de los Pescadores, la bahía de los Muertos y la bahía de las Ninfas. El modesto desembarcadero ocupa el sector más resguardado, junto a una playa diminuta. No hay largas playas equipadas: predomina la roca y algunos acantilados son inestables. La geología combina dacitas oscuras al norte, riolitas más claras al sur y margas verdosas con yeso entre ambas formaciones.
Bajo el agua, el relieve cae con rapidez, sobre todo al oeste. Paredes, pasos, cavidades y cuevas crean hábitats espectaculares, pero también complican la navegación, el fondeo y el buceo. La imagen tranquila de una cala no debe ocultar la exposición del lugar al viento, al oleaje y a cambios rápidos.
De refugio de pescadores a reserva marina
El plan de gestión menciona indicios de actividad prehistórica, aunque no aporta pruebas suficientes para afirmar que hubo una ocupación permanente antes del siglo XIX. También recoge una leyenda según la cual el nombre Habibas estaría relacionado con el amor entre un moro y una española enterrada en la isla. Es una tradición oral, no un hecho histórico demostrado.
Pescadores argelinos, españoles y franceses utilizaron las islas como escala estacional. En la cala de los Pescadores aparecieron pequeñas cabañas, algunas de las décadas de 1920 y 1930. La ausencia de agua dulce permanente y lo limitado del abrigo impidieron que naciera un poblado. Las construcciones más degradadas fueron retiradas en 2012 para devolver a la cala un aspecto más natural.
El decreto ejecutivo 03-147 declaró el lugar reserva natural marina en 2003. En 2005 entró en la lista de ZEPIM del Convenio de Barcelona. La protección comprende unos 2.684 hectáreas marinas en torno a las 40 hectáreas de tierra. El plan adoptado en 2013 organiza la vigilancia, la restauración de hábitats y una acogida pública estrictamente regulada.
El faro de 1879 y la vida de sus guardianes
El faro activo corona Gharbia desde 1879. El plan de gestión describe una torre circular de doce metros sobre la vivienda del farero y una altura focal cercana a 112 metros sobre el nivel del mar. La estación fue rehabilitada en 1975 y modernizada eléctricamente en 1992. Depende de la Oficina Nacional de Señalización Marítima; que sea un hito histórico no significa que el edificio esté abierto al público.
Un antiguo camino asciende desde el desembarcadero entre vegetación baja moldeada por el viento. Los atajos han abierto surcos de erosión, de modo que respetar el trazado autorizado es una medida de conservación. Apenas hay árboles ni sombra fiable.
PIM Atlas conserva el testimonio de Nordine, farero durante veintidós años. Recogía agua de lluvia en la terraza, recorría la isla a diario y vigilaba la luz por la noche. Antes de la automatización había que dar cuerda al mecanismo con regularidad. Su recuerdo de embarcaciones retenidas durante días por un empeoramiento repentino del mar es una advertencia tan útil como cualquier parte meteorológico.
La escala de la Calypso
En agosto de 1977, la Calypso de Jacques-Yves Cousteau hizo escala en las Habibas. Según PIM Atlas, Cousteau quedó impresionado por la belleza y la riqueza submarina que aún conservaba este rincón del Mediterráneo. El biólogo Jean-Georges Harmelin fotografió entonces una foca monje.
La anécdota debe leerse como memoria ecológica, no como una promesa para el visitante. La foca monje siguió apareciendo en el archipiélago hasta comienzos de la década de 1990 y después desapareció localmente. La visita de 1977 ayuda a entender tanto el valor que tuvo el lugar como la necesidad de proteger su recuperación.
Plantas y aves de una isla expuesta
SPA/RAC registra 97 especies de plantas terrestres, nueve endémicas del norte de África. El salitre, la sequía y el viento mantienen una cubierta baja de matorral, pastizal y vegetación de acantilado. Entre las especies citadas figuran Salsola oppositifolia, Lycium intricatum, Frankenia corymbosa y Ephedra altissima. El pisoteo y las plantas introducidas pueden alterar con rapidez unos suelos muy delgados.
Las Habibas son zona de cría y escala migratoria. La gaviota de Audouin, la pardela cenicienta mediterránea, el halcón de Eleonora y el cormorán moñudo mediterráneo están entre sus especies emblemáticas. También se han observado águilas pescadoras, halcones peregrinos, garcetas y muchas aves de paso.
Los recuentos antiguos sirven como referencia histórica, no como censo actual. Campañas resumidas en el plan de 2013 estimaron entre 400 y 500 parejas de pardela y alrededor de treinta parejas de halcón de Eleonora en varios años de la década de 2000. Las ratas negras depredan huevos y pollos; las gaviotas patiamarillas ocupan espacio y modifican el suelo. Ruido, mascotas o una aproximación excesiva añaden presión, sobre todo en época reproductora.
La reserva continúa bajo el mar
Se han cartografiado más de 900 hectáreas de fondos duros, incluidas unas 100 hectáreas de coralígeno y más de 300 de maërl. Son comunidades calcáreas de crecimiento lento, acompañadas por fondos de arena, grava y fango, además de cuevas sumergidas y semisumergidas.
Los inventarios oficiales mencionan la lapa ferruginosa Patella ferruginea, el erizo de púas largas Centrostephanus longispinus, el mero Epinephelus marginatus, la nacra Pinna nobilis y el delfín listado Stenella coeruleoalba. Su inclusión demuestra el interés ecológico del espacio, pero no garantiza que puedan observarse en una salida concreta.
Las aguas atlánticas que entran por el mar de Alborán y el frente Almería-Orán influyen en el ecosistema. Remolinos y afloramientos favorecen su singularidad y, al mismo tiempo, pueden acompañarse de corrientes exigentes. El buceo o cualquier aproximación requieren autorización vigente, experiencia local y condiciones marítimas adecuadas.
¿Se pueden visitar las islas?
Solo dentro de las normas vigentes el día de la salida. El plan de 2013 concebía un acceso regulado, con zona de recepción junto al desembarcadero, senderos señalizados y actividades náuticas controladas. Sin embargo, la ficha actual de MAPAMED publicada por MedPAN marca numerosas actividades como prohibidas en las zonas reguladas, entre ellas pesca, fondeo, buceo, baño, senderismo, navegación recreativa y barcos de excursión.
Un anuncio, un vídeo antiguo o la presencia de otro barco no equivalen a una autorización. Antes de partir, hay que pedir confirmación actual al gestor, a las autoridades marítimas o a un operador legal capaz de explicar dónde se permite navegar, acercarse o desembarcar. Madagh y Bouzedjar son referencias geográficas, no la garantía de que exista un servicio turístico regular.
Si no se puede confirmar el marco legal, no se debe desembarcar. Con buena visibilidad, el archipiélago puede contemplarse desde Madagh o desde una navegación autorizada que respete las distancias indicadas. Mantenerse mar adentro puede ser la forma más responsable de conocer una reserva pequeña y frágil.
Preparar la salida con prudencia
- Parte marítimo: compruebe viento, oleaje y ventana de regreso, no solo el sol en Orán; acepte una cancelación de última hora.
- Embarcación: utilice un operador declarado, barco adecuado, chalecos para todos, radio o medio de alerta y combustible suficiente.
- Agua y protección: no hay tienda, fuente pública ni sombra segura. Lleve agua, protección solar, gorra y capa cortavientos.
- Calzado: las rocas y cualquier sendero autorizado son irregulares y pueden resbalar; las chanclas no son apropiadas.
- Sin huella: retire todos los residuos, incluidos restos de comida; no alimente fauna ni lleve mascotas a tierra.
- Distancia: no se acerque a nidos, no recoja plantas o conchas y no extraiga nada del fondo marino.
Preguntas frecuentes
¿Hay habitantes permanentes?
No existe población civil permanente. Puede haber fareros, ecoguardas u otros agentes por razones de señalización, vigilancia y gestión.
¿Está permitida la pesca?
El plan de gestión prohíbe la pesca dentro del perímetro protegido y también la pesca submarina. Siempre prevalecen los mapas y avisos oficiales actualizados.
¿Habibas e isla Plane o Paloma son el mismo lugar?
No. La isla Plane, conocida como Paloma, está más cerca de cabo Falcon. Habibas es otro archipiélago, mucho más al oeste, frente a Madagh.
¿Cuál es la mejor época?
Ningún mes garantiza el acceso. La autorización, el viento, el oleaje y la sensibilidad de la nidificación importan más que el calendario. Es preferible un día tranquilo y oficialmente habilitado a una fecha fijada con meses de antelación.












